Tasmania
Grandes maravillas naturales, delicias culinarias, una rica cultura aborigen y naturaleza virgen: todo aquí mismo, en el estado insular de Australia.
Forjada por la geología, moldeada por su clima y entregada a un aislamiento absoluto, la «isla de la Manzana» es un remanso de paz mucho más grande de lo que parece.
Los amantes de la historia disfrutarán recorriendo las calles de Hobart, donde la arquitectura cuenta la historia de la segunda capital más antigua de Australia: desde las casas victorianas de Battery Point hasta los edificios georgianos de arenisca de Salamanca Place. Los amantes de la buena mesa encontrarán una vibrante oferta gastronómica, con abundantes productos locales, y ninguna visita está completa sin acercarse a Mona, el «Disneyland subversivo para adultos», para descubrir sus obras contemporáneas y polémicas.
En Launceston, una de las ciudades australianas que mejor conserva su trazado urbano histórico y puerta de entrada a la región norte de la isla, te espera un ritmo más pausado. La ciudad combina historia y modernidad, con una floreciente cultura gastronómica y cafetera, el encanto rural y un estilo de vida relajado.
El reducido tamaño del estado invita a recorrerlo por carretera, y para quienes se aventuren más lejos, cada ruta ofrece nuevos descubrimientos y cada paisaje es más bonito que el anterior. A las afueras de Launceston te esperan el célebre valle de Tamar y sus 32 bodegas; si desde Hobart pones rumbo al sur, llegarás a Richmond, un pueblo absolutamente encantador, como una imagen de postal de un antiguo asentamiento australiano. La agreste costa oeste es ideal para adentrarse en una naturaleza indómita, mientras que en el este aguardan costas de una belleza espectacular.
Para quienes aman la naturaleza, aguarda un mundo de belleza natural por descubrir. Senderistas y aventureros tendrán donde elegir, con paisajes declarados Patrimonio de la Humanidad, extensos parques nacionales y grandes lagos por explorar; y golfistas, surfistas y submarinistas encontrarán el lugar perfecto para disfrutar de su afición.
Desde el aire puro hasta los paisajes espectaculares y la sensación de amplitud, Tasmania es el lugar perfecto para respirar hondo.
Imagen principal: Wineglass Bay. Fotografía de Luke Tscharke, cortesía de Tourism Tasmania.
